Existen dos grandes grupos de tintas de este tipo: Cubritivas y no cubritivas. Ambas son tintas al agua, apropiadas para la impresión de tejidos naturales y sus mezclas (hasta un 30%). Las de base no cubritiva tienen una textura muy suave, casi imperceptible al tacto, la cual es su principal característica, ya que estas tintas tiñen la fibra de la tela.
Poseen una gran resistencia al lavado.
Las de base cubritiva son bastante más ásperas y no tienen demasiada elasticidad, pero presentan una buena resistencia al lavado.
